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Se hace difícil, después de cinco años de presidir esta institución,
resumir en un último editorial tantas horas dedicadas a la
representación de nuestro sector.
Lo primero que deseo destacar es que durante toda la gestión me he
sentido acompañado por gente que entiende claramente el sentido de
pertenencia, y que cada uno, con su aporte, ha sido un eslabón
indispensable para el posicionamiento de CADIGAS como representante
genuino de la distribución.
Y en este sentido, mi deseo es que ese espíritu de pertenencia crezca entre todos los que integran el sector, ya que la Cámara es nuestra, es una construcción cotidiana que se hace realidad ya desde el apoyo o la crítica, pero en todo caso con la participación activa de cada uno. Las instituciones crecen cuando comprendemos que no hay aporte pequeño, y con esa valoración se escucha y se recibe cada gesto en CADIGAS. Hoy la Cámara está posicionada en un lugar que le pertenece por trabajo propio. Hemos logrado cumplir un sueño, que muchos creían imposible: que las autoridades nacionales, provinciales, los municipios y otras organizaciones reconozcan a CADIGAS como representantes del sector distribuidor. Nuestra Cámara es impulsora de cambios, de mejoras, y acérrima defensora de los intereses de sus socios, logrando también modificaciones e incorporaciones que han permitido en algunas zonas del país cumplir con lo dispuesto por la Ley del Marco Regulatorio del GLP y, de esta manera, aminorar la carga impositiva sobre el valor de nuestros productos, participando activamente en la búsqueda de la mejora social para los sectores que menos tienen. Sin lugar a dudas, CADIGAS es hoy el referente más importante sobre el tema SEGURIDAD, trabajando día tras día sobre la adecuación de aquellos que entendieron que el sector se está profesionalizando, y que, para seguir siendo parte de este mercado, deben cumplirse todos los requisitos de seguridad. Nuestros usuarios, nuestros empleados y la sociedad toda deben poder percibir no sólo este grado de compromiso empresario, sino también la decisión política de establecer reglas de equidad, que permitan sostener una actividad regida con igualdad de condiciones y de oportunidad para todos. Como dice el poeta, se hace camino al andar, y CADIGAS lo ha hecho. Que este párrafo final sirva entonces, como reconocimiento a los primeros pasos que dieron el impulso inicial a nuestra Cámara, y a todos los que se suman construyendo el futuro día a día. A los socios, debo decirles que sin el apoyo y la participación de todos y cada uno de los que hacemos la Institución, el camino se torna cuesta arriba y difícil de transitar. A la nueva dirigencia, el mejor de los augurios en la gestión, mi felicitación y mi apoyo por el compromiso que asumen. Y a todos, mi mayor agradecimiento. A los que estuvieron cerca de mi gestión, y a los que no, también, ya que de otra forma no podríamos disentir y construir una sociedad en democracia.
Gabriel Baier
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